"Por los responsables de las naciones, para que se comprometan con decisión a poner fin al comercio de las armas, que causa tantas víctimas inocentes."    

                                                                                                 Papa Francisco - Junio 2017

 

 

 

El pecado y la reconciliación en el análisis de los jóvenes

nov 28, 2015

El sábado pasado se llevó a cabo un nuevo encuentro de JPC, en el que se trató el Pecado y la Reconciliación. Esta vez los chicos de Discípulos y los de Apóstoles estuvieron juntos para la misma actividad, ya que hubo algunos del segundo grupo que colaboraron con el Campa niño.

La madurez de los adolescentes se va notando en todas las tareas que se desarrollan en la iglesia. Este año algunos integrantes de Apóstoles formaron parte de los distintos grupos, ya sea en Confirmación, o en los diferentes grados de Comunión, o en otro espacio para la comunidad. Aquellos que estuvieron presentes en la Casa Social se unieron al encuentro de Discípulos, respetando las diferentes dinámicas que se realizaron. Esto es un paso importante para una convivencia grupal pacífica y ejemplar, teniendo en cuenta que se aproxima el Campa Cristo.

Asimismo, este valor no se refleja como una obligación que debe ser cumplida. Los jóvenes siguen este fundamento para que sea un estilo de vida a imitar, tanto en un grupo como en una casa. En cada dinámica los más grandes disfrutaron su transcurso participando activamente, jugando, comunicándose con el que tenían al lado, preguntando aquellas cosas que no entendían, entre otros detalles.

Por último, la espiritualidad es la meta de una parroquia. La prueba cabal fue cuando todos los chicos hicieron el examen de conciencia de manera individual. Cada uno realizó la labor de manera estipulada: en silencio y reflexionando acerca de los temas fijados. Esta actividad es un medio de contacto con Dios, y el compromiso y la dedicación de ellos está posibilitando ese fin.

Con apenas un mes y medio para el campamento de verano, JPC se prepara para vivirlo intensamente. Y eso implica predisposición y esfuerzo en todo momento que se presenta en la comunidad, sobre todo si lo hacen todos juntos.

Por. Ignacio Torok